Hoteleria y la Alta Cocina

El grado de avance, diversificación y desarrollo que el turismo ha experimentado en estos últimos 10 a 15 años han sido, me animo a decir, mayores a todo el siglo pasado, pero también la gastronomía y el mundo del vino están en momentos de gran evolución, donde no solo no se visualizan límites, sino que el camino al Olimpo de la Gloria sensorial es todo un paseo que da gusto transitar.


En cuanto a la gastronomía, los niños quieren ser cocineros, los medios de comunicación se ven frecuentados más que nunca de programas de cocina y celebres Chef haciendo gala de sus creaciones, también las librerías como poco antes llenas de libros de cocina y para concluir, la apertura casi hasta diaria de un gastrobar o restaurante de alta cocina, todo esto es parte testimonial de este boom que mencionamos.


En cuanto al mundo del vino, nada es diferente. Solo basta ver el auge y crecimiento del Enoturismo que en países como España muestra un crecimiento de un 18.38% en el 2017 respecto al año anterior y el de otros países como Argentina, Chile o regiones vinícolas como California que año a año aperturan en Bodegas, hoteles boutique con extraordinarios restaurantes gourmet, que reciben a un viajero internacional que cada vez valora y gusta más de la buena mesa.


Ante estos cambios y nuevos escenarios la hotelería tradicional va respondiendo y se va reinventando.


Poco a poco la alta gastronomía y la presencia de cavas dentro de los hoteles están dejando de ser servicios de apoyo en muchos All inclusive para convertirse en un servicio casi esencial del mismo donde algunas cadenas ya presumen con distinción sus restaurantes con franquicias de Chef Estrellas Michelin, y otros celebrando cenas gastronómicas especiales trayendo a estas grandes celebridades de la alta cocina.


El cliente ya no solo busca un hotel para descansar y desconectar, busca que su experiencia sea completa.


El mayor número de turistas que ingresan a nuestros países, son personas de gran bagaje cultural, con edades que están entre los 25 y los 55 años, y en su gran mayoría no solo viajan a Latinoamérica, sino a todo el mundo y que experimentan cada vez más en sus países las vivencias de grandes restaurantes gourmet.


Resta mucho por hacer, no solo en las diferentes propiedades hoteleras sino también en cada uno de los destinos turísticos.
Ya sabemos que la Alta Cocina no es patrimonio exclusivo de la cocina francesa, española e italiana solo por citar algunas de las más influyentes, indiscutidas y reconocidas en cada rincón del mundo, sino también que la Alta Cocina es toda preparación culinaria forjada por un pequeño pueblo o lejano país elaborada respetando la expresión de sus productos naturales y presentada con sensibilidad, fantasía y buen gusto.


Por ello es nuestra tarea la de elevar cada día más el nivel de nuestras cocinas. Este nivel da por hecho que nuestros equipos (El chef y sus cocineros) deben continuar elevando su preparación profesional y formal mejorando continuamente sus conocimientos.
Insertar a los equipos de cocinas en jornadas de actualización que incluyan las nuevas técnicas tanto de elaboración como presentación de sus creaciones es parte de el gran desafío.

Hay que tener en cuenta de la Alta Cocina es un departamento de la Dirección de Alimentos y Bebidas y es por consecuencia una de las principales formas de ingreso de un hotel.

En mi opinión y para concluir, quienes no inicien este camino de re ingeniería y transformación y tampoco lo plasmen en sus operaciones, quedarán atrapados en un segmento de mercado que solo les permitirá competir por el precio de sus servicios esenciales.

Un abrazo y hasta pronto

ENOTURISMO | Turismo con “Buen Gusto”​

¿Estás preparado para vivir una experiencia inolvidable?

Como enologo al fin, siento de manera inevitable un sentimiento de afinidad especial por el mundo del vino y todo lo que le rodea. Un mundo que vive en permanente cambio y evolución hacia limites insospechados, porque puede desde una copa puede ser un alfarero de emociones, hacernos vivir una noche entre comillas e iluminar a un plato como la luz al paisaje en un maridaje.

Dicen que al menos una vez al año debemos visitar un lugar al que nunca hayamos ido….y en verdad a todos nosotros nos gusta viajar y conocer lugares nuevos, pero en los últimos años ha aumentado el interés por las nuevas formas de turismo. El viajero actual busca ademas experiencias sensoriales que rocen lo celestial, aprendizajes, vivir el destino desde dentro, participar, conocer a su gente, sus costumbres, su gastronomía y no ser un mero espectador. Por eso, seguramente habrás oído hablar del enoturismo o turismo enológico, pero ¿sabes realmente en qué consiste este tipo de turismo tan de moda?

El enoturismo, también llamado turismo enológico o turismo del vino, es una forma distinta de hacer turismo donde el atractivo principal es visitar regiones vinícolas y dentro de ellas conocer sus bodegas, viñedos (que cuentan con hoteles rurales y restaurantes fantásticos que funcionan muchas veces dentro de las mismas y que ofrecen experiencias gastronómicas únicas a sus visitantes en armonías con los vinos que ellos mismos producen), muchas de ellas disponen de SPA con vinoterapia (salud y belleza basada en el vino), paseos en globo, paseos a caballo, catas guiadas y degustaciones….es decir ofrecen un viaje sensorial inolvidable unido a la cultura, sus leyendas, su gente y el amor por los entornos naturales.

Se puede decir que el enoturismo surge de la perfecta combinación de cuatro elementos: turismo rural, cultura, gastronomía y, sobre todo, vino.

España ocupa el segundo puesto como destino turístico y el tercero como productor mundial de vinos, donde el turismo del vino muestra tener cada año un peso sorprendente en la preferencia de los viajeros internacionales que buscan experiencias sublimes.

Actualmente España tiene unas 23 rutas del vino que agrupan a más de 54 ayuntamientos, 17 agrupaciones comarcales y 28 regiones productoras de vino con Denominación de Origen que ofrecen todo lo descripto y mucho más.

Hacer enoturismo en España es la manera perfecta de conocer el país a través del vino.

¿Cuál es la mejor época para hacer enoturismo?

Es un tipo de turismo desestacionalizado, es decir que cualquier época del año es buena para hacer enoturismo, las bodegas se adaptan a las distintas estaciones para ofrecer lo mejor de cada una y no desaprovechar ninguna oportunidad.

Sin embargo, la época más bonita para muchos es el final del verano y el comienzo del otoño, que sería entre agosto y octubre, momento en que comienza la vendimia en los países productores ubicados en el hemisferio norte (España, Italia, Francia, Portugal, Alemania, EEUU “California”) y en Marzo / Abril si decides visitar países productores del hemisferio sur como Argentina, Chile, Uruguay, Sudafrica, Australia o Nueva Zelanda.

Así que si te sientes estresado y cansado de la rutina diaria…Olvida al psicólogo….contacta a tu agente de viajes”.

Hasta pronto!!!

Les dejo un buen abrazo.