MALBEC y ZINFANDEL

HISTORIAS CRUZADAS

Aquel 12 de Octubre de 1492 llegaron en barcos de espumas aquellos que la historia los recuerda como conquistadores.

Desde ese día ya nada sería igual que antes.

Pero quien haya sido quien tiró los dados en aquel juego en el que se repartieron las tierras y riquezas de nuestras civilizaciones, de la forma que cayeron esos dados al azar, cambiaron nuestros destinos.

Si Colón hubiera desembarcado en la Florida en lugar de las Antillas, el norte sería el sur, y entonces, Gardel hubiese cantado “New York New York” y Sinatra “Mi Buenos Aires querido” , la infame guerra de Malvinas no hubiese ocurrido, en Santo Domingo te recibirían diciendo “Alhoa” y en Hawaii con Bachata de Juan Luis Guerra.

El Malbec sería un tinto protestante con matices que recuerdan al Hawaiian Punch cuyo maridaje sería un Hot dog y el Zinfandel un gran tinto católico, de matices equilibrados,  ideal para una parrillada de la Pampa de Luisiana.

Si los Conquistadores hubieran intercambiado sus mapas y destinos de desembarcos, los mapas de sub-desarrollos y pobrezas de hoy quizás estuvieran invertidos y seguramente Arjona no nos cantaría “Si el Norte fuera el Sur” ni Serrat nos diría que “El Sur también existe”.