ENTRE EL VINO Y MI ALMA

Te descorcho en silencio para brindar con el alma mía.

Esta alma mía que viene empujando la vela de mi barca, atravesando remansos y tempestades, pero siempre empujando la vela que mueve la barca de mi vida.

Si, hoy quiero descorcharte, para brindar por el alma mía, porque le debo un poema, porque en sus alas pesan las ausencias y lejanías de mi tierra.

Mientras danzas en mi copa, tu rojo color purpura evoca la lujuria eterna de mis días y pasiones brunas, mientras que en el brillo de esta copa se pasea sigilosa la luna.

Si, hoy quiero brindar por el alma mía.

Despiertas mientras te agito, y tus jóvenes fragancias reviven las letanías de mi infancia cargadas de sueños y esperanzas y al llevarte a mi boca te despliegas gallardo y elegante mientras mi alma juguetea en tus sueños líquidos como niño errante.

Alma mía, sé que un día volveré a verte libre como antes, por delante de mis sueños y quimeras, pero también sé que un día te iras yendo despacito, en puntillas, sin que lo note, como copa a copa se esta yendo este vino y tu romanza será así parte del infinito.

Si, hoy quiero brindar por ti alma mía, porque jamás te siento derrotada, es seguro la causa plena de seguir viéndote enamorada, de mis amores y amigos y las fragancias este buen vino.